Definitivamente el Lunes es un pésimo día para trabajar.
¿Quien no ha sentido la pesadumbre que da pensar que es Lunes en la tarde y aún falta 4 días más para terminar la semana?
Pues a mi me pasa constantemente, bueno, periódicamente, ya que lo siento todos los Lunes de cada semana.
Aunque es alentador despertar, recibir un nuevo día con el sol entrando en la ventana y tengas la mejor energía para empezar, en la tarde toda la magia con la que te haz levanto ya ha desaparecido, y solo sientes la presión corriendo sobre tu espalda que la semana es larga, tan larga como Longcat.
Queda solo la tranquilidad que en unos minutos el día acabara y que la pesadumbre se esconderá al tiempo que el sol se acuesta a dormir.